No todos los edificios tienen las mismas necesidades. La solución depende del uso, nivel de riesgo, importancia operativa y condiciones del inmueble.

Para proteger la inversión, reducir daños y mejorar la seguridad de los ocupantes.

Para disminuir pérdidas por interrupción y mejorar continuidad de operación.

Para estructuras que deben mantener funcionalidad después de un sismo.

Para proteger equipos, procesos, inventarios y operación.

Para proyectos que requieren alto desempeño estructural y operatividad confiable.

Para inmuebles que necesitan evaluación y posibles estrategias de mejora.